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17 de mayo, Día Internacional contra la homofobia y la trasfobia.

Hoy, os hemos convocado aquí, en estas pistas, porque es el Día internacional contra la homofobia y la transfobia. Este día es reconocido por la ONU y por el parlamento europeo entre otras instituciones internacionales. Por otro lado, el pasado lunes 15 de mayo, fue el Día internacional de las familias y aquí en Aragón se celebró con el lema “Todas las familias importan”.

Y también os hemos convocado, porque queremos dejar clara nuestra posición al respecto.

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El día 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Así pues, las personas homosexuales no son, no están enfermas. Además, gays, lesbianas, bisexuales y transexuales saben muy bien lo que quieren y tienen muy claro lo que les gusta.

Quizá no están tan sanos los que se dejan arrastrar por el miedo irracional, el prejuicio absurdo, la mirada corta y estrecha,  las malas costumbres o simplemente, el odio, en vez de permitir que afloren en sus mentes y en su corazón la empatía, la compasión, en definitiva, el amor.

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Todos sabemos que en algunos países los homosexuales y transexuales son objeto de humillaciones y vejaciones públicas, reciben palizas brutales con daños que pueden alcanzar la muerte, son condenados con penas de prisión, e incluso, con penas de muerte. Estas situaciones son terribles. Estos hechos son muy graves, pues pretenden deshumanizarnos al no respetar los derechos más básicos y fundamentales.

Pero siendo estos hechos de una gravedad extrema que merecen toda nuestra solidaridad e implicación, hoy, queremos que también centréis toda vuestra atención aquí, en nuestra ciudad, en nuestro instituto. ¿Qué trato reciben aquí los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales? ¿Cómo lo entendemos y vivimos cada uno de nosotros? Diréis que en España no hay penas de cárcel, ni mucho menos de muerte para los homosexuales. Es verdad. Vivimos en un país avanzado con leyes y justicia que protegen nuestros derechos, y debemos sentirnos orgullosos por ello. Pero también sabemos que esto no es suficiente. Sabemos que ser homosexual o transexual aquí cuando menos es complicado, difícil e incluso muy duro. Más aún en la edad de la adolescencia. Sienten temor a ser incomprendidos, rechazados, discriminados y marginados. Escuchan muchas veces las burlas y chistes absurdos, trasnochados y cutres, y pueden tener miedo a ser insultados o a ser víctimas de acoso si no lo han sido ya.

¿Por qué tantos temores si hay una ley y una justicia que nos protege? ¿No será que los demás, en alguna medida, hacemos que sea difícil? ¿Cuál es nuestra postura al respecto? ¿Cómo nos sentiríamos si nos afectara de forma directa?

Hace 27 años la OMS hizo su trabajo eliminando los errores de sus listas. Nos toca a nosotros mantener limpias las nuestras y ampliar nuestra mirada para aprender a apreciar y respetar el amor. Todos hemos sentido el amor pleno, correspondido, en nuestras familias, con las amistades,… algunos habéis vivido ese enamoramiento que os hace sentir tan dichosos que no podéis dejar de manifestarlo incluso en las redes sociales mostrando fotos y dejando frases como “no puedo vivir sin ti”, “eres lo mejor que me ha pasado”, “siempre pienso en ti”. Creo que sabéis de lo que hablo. ¿No os parece tremendamente injusto que haya personas entre nosotros que no lo puedan vivir de la misma manera por esos miedos? Pensemos en ello.

El pasado 2 de mayo, alguno de los que estamos aquí, celebramos en Zaragoza, el Día contra el acoso escolar. Y sí, estuvimos con Juan Manuel Montilla. El Langui. Ya sabéis que últimamente anda buscando valientes contra el acoso escolar. Nos rapeó aquello de “ponte en su lugar, yo ya estoy a su lado”, “se buscan valientes que expresen lo que sienten”, “la fuerza del valiente está en el corazón, se buscan valientes”…

Pues bien, hoy, Día internacional contra la homofobia y la transfobia en el IES Domingo Miral se buscan valientes de corazón que digan:¡NO A LA HOMOFOBIA! ¡NO A LA TRANSFOBIA! Y ¡SÍ AL AMOR SIN LÍMITES!

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Si quieres incluir alguna foto con tus amigos o familia en este albúm contra la homofobia háznoslo llegar por correo y las incluiremos.

METODOLOGÍAS ACTIVAS EN CLASE DE MATEMÁTICAS

ALICIA LAFUENTE.
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Imagina que, azares de la vida, un día vuestro barco naufraga y cuando despertáis, milagrosamente vivos, estáis en LILIPUT.

¿Cómo sería nuestro IES Domingo Miral, pero liliputiense? Vuestras compañeras y compañeros de 4º han tratado de responder a esta pregunta, y a continuación tenéis los vídeos que más nos han gustado.

Se buscan valientes

«Un valiente no es un chivato», así se explicaba Juan Manuel Montilla –más conocido como «El Langui»– en la presentación a los medios de la nueva iniciativa solidaria de Madiaset que en esta ocasión y bajo el lema «Se buscan valientes» tratan de poner el dedo en la llaga sobre el acoso escolar.

sebuscanvalientes

Un tema muy serio

Según datos de UNICEF de 2014, un 10,7 % de los estudiantes entre 11 y 18 años afirman haber sufrido acoso escolar. Por su parte, según un informe de Save the Children de 2015, el 30 % de los acosados señala que ha recibido maltrato físico y 1 de cada 3 alumnos admite haber agredido a otros estudiantes. Desde una perspectiva de género, las chicas sufren más como víctimas y participan menos como agresores.

Para los responsables de la campaña, el objetivo que quieren conseguir con «Se buscan valientes» es acabar con el silencio de los observadores y lograr que se posiciones junto a los que están solos y humillados. Solo ellos, los valientes, los que se atrevan a traspasar la conspiración del silencio, conseguirán romper la dinámica del acoso escolar»
www.sebuscanvalientes.com es el sitio web con entrevistas, videos, spots, videoclips, raps, guías y materiales para chicos y chicas, familias y profesorado. ¡NO TE LO PIERDAS!

MICROS DE CULTURA CIENTÍFICA

En esta ocasión es Claudia Banegas quien nos cuenta una historia. Izan cumplió su objetivo. Ahora Izan corre en las memorias de las  personas que le acompañaron.

Claudia Banegas

Camino al infinito

Es el sueño de su vida y está a punto de cumplirse, siente que se le escapa la adrenalina por cada poro de su piel y cómo el sudor recorre cada trozo de su cuerpo.

Y es que Izan lleva todo un recorrido de esfuerzo y sufrimiento entrenándose como atleta, yendo cada día de la semana tres horas diarias a la pista municipal de atletismo de Bilbao, llenándose de naranja los zapatos debido al tartán del suelo, sacrificando muchos sábados noche por estar fresco el domingo siguiente en cada carrera.

Empezó desde muy pequeño a correr y sus padres enseguida notaron que esa iba a ser su vocación. Le apuntaron al Club Atletismo Bilbao a los cinco años y hasta los veinticinco que tiene ahora no ha hecho otra cosa más que correr.

Lo usaba como válvula de escape para los problemas y también cuando más feliz se sentía. No había nada en el mundo que le hiciera faltar a ningún entrenamiento, ni siquiera su novia Alma.

Hace tiempo que dejó atrás las competiciones provinciales, ahora busca emociones y objetivos más fuertes, como la prueba a la que se está enfrentando ahora, la famosísima maratón de Lisboa.

Se encuentra en la última recta del largo recorrido que lleva detrás, se dice a sí mismo que puede acabarla, que sólo le quedan unos pocos metros y que está a muy poco de conseguir lo que más ha deseado en su vida. Ve el orgullo personificado cuando se fija en su novia que se encuentra animándole detrás de la valla, siente cómo le queman las piernas y un fuerte dolor en el pecho que él mismo atribuye a la emoción tan grande que siente, le dura unos minutos y más tarde puede notar cómo ese dolor se desplaza hacia el hombro izquierdo y su mandíbula sin aún así desaparecer del pecho. No le presta mucha atención porque está convencidísimo de que tiene que llegar a la meta, aunque sea lo último que haga.

Empieza a tener dificultades respiratorias y poco a poco se le van obstruyendo la parte interna de las arterias por el depósito de lípidos, nota cómo cada vez que inspira se le forman más coágulos que le taponan los vasos sanguíneos, pero él sigue corriendo, hasta que experimenta un mareo fuertísimo y cae desplomado al suelo justo sobre la cinta que indica la llegada a la meta y que se rompe tras ser abatida por el peso del chico. Izan yace en el suelo dando sus últimas bocanadas de aire y con la satisfacción de haber hecho realidad su gran sueño, pero a la vez su mayor pesadilla al estar a punto de morir sufriendo un grandísimo agudo de miocardio que terminará con todos sus planes de futuro, de vida, de sueños y con mi cuento.

MICROS DE CULTURA CIENTÍFICA

Y como no hay dos sin tres…

En esta ocasión, el autor es Mario Bermúdez.

UN ADIÓS INESPERADOMario Bermudez

Hace unos 180 millones de años en un supercontinente llamado Pangea , habitaban un grupo de tortugas del que formaban parte dos individuos llamados Terra y Gil. Destacaban en el grupo porque entre los dos tenían una relación amorosa. A pesar de pertenecer a la misma especie, entre ambos había pequeñas diferencias que les hacían ser únicos.

Un día, este grupo de tortugas sintieron un temblor fuerte que provoco movimientos bruscos en las tectónicas de placas. Terra, Gil y sus compañeros se habían asustado pero con el paso de los días habían tomado como costumbre la sensación de este temblor en el suelo.

Al cabo de miles y miles de siglos, veinte generaciones ya pasadas, este supercontinente se había dividido en trozos. Anteriormente Terra y Gil habían tenido dos descendientes que se habían desarrollado en diferentes zonas territoriales y por lo tanto formaban parte de distinto grupo de amigos debido a la división del continente. Ambos descendientes tenían los mismos progenitores pero eran bastante diferentes, uno tenía el caparazón mas duro y grande, no tenia patas sino aletas, se alimentaba de pececillos y el otro tenia el caparazón muy fino, caminaba entre las hierbas en busca de insectos…

Esta historia acabó con ambos descendientes separados por un aislamiento geográfico como el mar, y sin saber que en realidad eran hermanos.

¿Se habrán ido sin saber que tenían un hermano al otro lado del charco?