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Semana Verde en Bujaruelo

Grupo antes de activiades

Desde hace ya bastantes cursos (no recuerdo bien la cifra), los alumnos de 3º de ESO realizan actividades deportivas de montaña durante tres días, alojándose a orillas del río Ara en el refugio de Bujaruelo.

Unos cuantos asistentes nos cuentan a continuación sus vivencias e impresiones.

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Camino de Bujaruelo

Un Lujo (introducción de Carmen Pérez)

Vivir en la ciudad rodeado de abundante contaminación, cláxones ensordecedores, un tráfico horroroso, prisas y más prisas… y poder permitirte el lujo de irte tres días al monte, un valle precioso donde la paz es lo que reina; ¡no tiene precio!  Caminar por en medio de un bosque de Abedules, subir por sendas adornadas de Acebos y Bojes, pararte, cerrar los ojos y callarte, respirar hondo y poder disfrutar del magnífico piar de los pájaros que hace que casi te duermas. También tienes la oportunidad de revivir momentos de tu infancia, pisar las ramas que crujen bajo tus pies y recordar ese sonido que tanto te sigue gustando. Puedes observar como la naturaleza también compite cada día como tú en la cuidad, y que pequeños Avellanos luchan por crecer contra grandes Fresnos que no les dejan ver la luz. Marcas en las cortezas de los árboles, preciosos pájaros que revolotean a tú alrededor y la alegría que desprende el entorno es lo que hace que te enamores de él y que quieras volver a respirar lo que al fin y al cabo es: VIDA.

En Ordesa
Foto de grupo en Ordesa

Senderismo (por Sonia Armañac)

El autobús frenó,  y tras una hora y media de viaje habiendo dejado nuestro gran equipaje en un remolque, nos dispusimos a andar, con mochila al hombro y provisiones dentro, siete horas de camino hasta el refugio, lo veíamos imposible. Pero la verdad es que con las explicaciones del guía, por cierto excelentes y el bonito paisaje pareció como si el tiempo se redujese poco a poco.

La caminata tuvo tres etapas: una vuelta circular en las praderas de Ordesa, viendo la flora y la fauna,  y entendiendo el porqué de muchos fenómenos naturales que hoy en día vemos y no se formaron porque si, tras completar esta etapa almorzamos en unas mesas desde bocatas hasta galletas y con el estomago lleno empezamos la siguiente, que consistía en seguir un sendero prácticamente llano, excepto la parte final que era cuesta arriba, pero luego obtuvimos nuestra recompensa, la comida, por mucho que parezca corta, esta etapa fue la más larga pero a la vez bonita, vimos dos cascadas espectaculares, plantas únicas en el pirineo como la oreja de oso y pudimos tener el privilegio de ver un treparriscos con prismáticos, un ave espectacular de ala rosada y no muy grande ¡fue alucinante! eso sí, no llegamos de un tirón ni mucho menos, al contrario, fuimos haciendo muchas paraditas a lo largo de la etapa y tras comer nuestra comida e hidratarnos un poco empezamos nuestra tercera y última fase, la cual se me hizo muy corta, ya quedaba menos para el refugio aunque a la vez estábamos mas cansados. He de decir que en ella el camino no fue todo el rato un sendero, hubo que atravesar avalancha de piedras, riachuelos, pasar por alguna pequeña cascada, y siempre alguno metía el pie, fue muy divertido, vimos aparecer una caseta con un puente románico al lado, bajo el cual trascurría un rio muy bonito por cierto y supimos que nuestra larga caminata había llegado a su fin, pero no así nuestra jornada, aun nos quedaban juegos, cena y mas diversión.

Nido de pito negro
Observando un nido abandonado de pito negro

La cueva de los contrabandistas (por Marina Villacampa)

Después de media hora de descenso con arnés llegamos  una gran grieta en la roca, en la entrada había una especie de plaza donde Rodri, el monitor, nos dio unos focos para colocarlos en los cascos y poder acceder a la cueva sin ningún problema..

Escogimos la galería de abajo por donde descendimos entre estalactitas y estalagmitas con cuidado de no romperlas. Nos impresionó observar que el agua era totalmente cristalina y que salía directamente de la roca. Continuamos el curso del agua y llegamos a un gran sifón que, con la última tormenta, se había llenado totalmente.

Dentro de la cueva 2
Explorando el interior de la cueva

Volvimos a la entrada y como nos sobró tiempo subimos por la galería de arriba donde vimos murciélagos porque la galería era mucho más ancha. Rodri nos enseñó de nuevo las estalactitas, lo curioso fue, que nos dijo que había un huevo de alien a punto de eclosionar, también llamado estalactita, solo que era muy ancha y por eso recibe ese nombre.

Finalmente ascendimos por el mismo sitio por el que habíamos bajado a la cueva y regresamos al albergue donde nos reunimos con los demás compañeros, la verdad, fue impresionante.

Dentro de la cueva
Quietos para una foto de grupo

Escalada (por Patricia Cara y Patricia Pueyo)

Antes de comenzar la escalada nos dividieron en grupos ya que éramos bastantes. Mientras que unos escalaban, los otros iban a las cuevas o a pasar por la tirolina.

Nos colocamos el arnés y el casco con ayuda de los profesores para evitar accidentes y nos pusimos en marcha. Para llegar a la montaña en la cual íbamos a  escalar tuvimos que andar un rato.

A medida que íbamos escalando por la montaña el monitor nos iba indicando donde poner las manos para que resultara más fácil, ya que no se veían bien los agarres, los cuales muchas veces eran un problema para los más bajitos o poco flexibles . El monitor (Alberto)  tenía mucha paciencia porque nos tenía que repetir las cosas varias veces porque nosotros había veces en las que no sabíamos seguir.

Al bajar después de haber escalado los 15 metros tienes que ir haciendo rapel, te tienes que echar para atrás y eso te da mas miedo ya que te da la sensación de que te vas a caer pero en cuanto te hechas para atrás ya no pasa nada porque ya no da tanta la sensación de que te caes para atrás.

Fue una experiencia muy divertida, aunque para muchos con un poco de nervios y miedo a poder caer.

Colgados
Colgados en la pared

Rápel (por Pablo Fernández)

Es un sistema de descenso por superficies verticales. Se usa en lugares donde el descenso de otra forma es complicado.

Los materiales usados para uso personal del rápel son: arnés de cintura o integral, mosquetones con seguro, cabo de seguridad o pata de anclaje, descensor (en general un ocho), casco y guantes.

Rapel 1
Haciendo el primer rápel del barranco

Tirolina (por Andrea Lacasa)

Consiste en una polea suspendida por cables que tienen que tener un declive o inclinacion.Se impulsan mediante la gravedad desde la parte superior al fondo con la ayuda de un cable, que  suele ser de acero ,aunque en las tirolinas más caseras se pueden utilizar cuerdas.

El material necesario para poder practicar esta actividad es el siguiente: Casco, guantes, poleas, arneses y  mosquetones.

Tirolina

Disfrutando del paisaje desde la Tirolina

La tensión es muy importante para que el cable no quede colgando hacia abajo.Podría perjudicar la propia carrera en movimiento.Hay que tener en cuidado de usar la tensión correcta.

Esta actividad no depende del esfuerzo físico por parte del participante es una opción de ocio.

Tirando de tirolina
Tensando la cuerda de la tirolina.

El barranco  de la Bañera (por Clara Galtier):

Un barranco es un tipo de accidente geográfico que es caracterizado por la formación de una depresión en el terreno, principalmente causada por la erosión del agua. Los barrancos son siempre irregulares y pueden variar su tamaño con el tiempo debido al cauce del rio.

Rapel 2
Iniciando el descenso del segundo rápel

Estos suelen ser espacios peligrosos ya que puede haber desprendimientos, suelen estar situados en espacios montañosos ya que tienen cierta inclinación. Para realizar un barranco, hace falta ir con gente especializada y con el material adecuado.

El Barranco de la Bañera, cerca de Boltaña consta de dos rápeles, un pasamanos una tirolina sobre el arroyo y de una vía ferrata.

Pasarela

El pasamanos

Paso del mono
Ana en el paso del mono
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Volviendo por la vía ferrata

Jánovas (Por Adrián Berdún y Paula Lasala)

Jánovas era uno de los pueblos más prósperos y capital de toda la ribera media del río Ara, hasta que el proyecto de construcción de un embalse en los años 50 acabó con todo.

La empresa encargada de este proyecto empezó a obligar a las familias a abandonar sus casas, solamente dos de estas resistieron a esta marcha “voluntaria” de los hogares en los cuales se encontraban todos y cada uno de sus recuerdos, lugares con un gran valor personal puesto que allí habían vivido sus antepasados y tenían previsto vivir sus descendientes.

Iberduero (que más adelantes fue absorbido por Endesa), se quedaba con las viviendas y las volaba por los aires, para así evitar que sus anteriores dueño volvieran, además destrozó los campos, taló los frutales y olivos, destruyó las acequias y cortó la luz y el agua, sin embargo las obras de construcción del embalse todavía no habían comenzado.

Para su desgracia el pantano nunca llegó a construirse y además recuperar sus casas, costaba treinta y tres veces más de la cantidad que en su día la hidroeléctrica pagó por ellas (además de estar destruidas). Actualmente los vecinos trabajan para reconstruir lo que una vez llamaban casa.  Ellos aceptan los donativos de la gente y la mayor parte del pueblo está con maquinaria. Yo en lo personal espero que consigan “volver” a la normalidad.

Janovas-1954
Jánovas en el año 1954

El Refugio de Bujaruelo (por Yeray Salmerón)

Nada más entrar, dejábamos las zapatillas a un lado para no manchar las habitaciones. Enfrente nuestro había unas escaleras que daban a las habitaciones, las chicas se alojaban en la primera planta, en habitaciones de cuatro, en esta planta también se encontraban los profesores y la sala común en disposición de los clientes. Había otras escaleras ascendentes que daba a una bohardilla donde los chicos dormíamos. Todas las habitaciones contaban con sus respectivos baños.

Animaciones en la puerta del refugio
Juegos fuera del refugio

Comíamos en un comedor que nos quedaba a mano derecha al entrar por la puerta en tres grandes mesas y los profesores en una más pequeña y más apartada.

Nosotros recogíamos los platos de comida que el cocinero Dorchi nos preparaba .

Juegos nocturnos
Juegos dentro del refugio