Aquí puedes ver una comparativa de los planos originales del edificio (realizados a mano por el arquitecto municipal Ricardo Magdalena en 1907 y que se conservan en el Archivo Municipal de Zaragoza) y de los planos de la reforma de 1987.
Originalmente el edificio se construyó para albergar las Escuelas Municipales (similares a las del Arrabal, las Golondrinas en la calle Las Armas…) y pasó a ser conocida como Escuela de Párvulos Buen Pastor, aunque desde 1919 llevaba el nombre de Grupo Escolar de doña María Díaz Lizardi (que anteriormente había dirigido otro grupo escolar en Zaragoza, como se ve en esta noticia de 1889).

En 1900 había otro grupo escolar llamado «María Díaz», dirigido Doña Francisca Pascual.

En 1909 se adjudicaba la obra a Don Gregorio Martínez, que la ejecutaría según los planos del arquitecto municipal Ricardo Magdalena, que no llegaría a ver las escuelas terminadas:

El edificio comenzó a construirse en la primavera de 1909:

Durante su construcción hubo un accidente laboral en el que un joven obrero cayó de un andamio.

Las obras iban a un ritmo menor de lo esperado, por lo que fue necesario prorrogarlas tres meses más allá de lo esperado:

En el verano de 1910 se nombra al primer portero de las escuelas, Lorenzo Pastor, que anteriormente era guardia municipal. Vivía en el propio edificio.

La fecha de la inauguración se acercaba y la prensa se hacía eco de la compra y traslado de materiales a las nuevas escuelas. El Ayuntamiento recibiría la obra en los últimos días de 1910, mientras el constructor reclamaba que le habían dejado dinero a deber.


En los primeros días de 1911, se realizaba la primera inspección de sanidad del edificio.


A finales del mes de enero de 1911 llegó la luz al edificio:

En 1911 se reunió una comisión del Ayuntamiento para decidir como iba a estar organizado el centro:

En las elecciones provinciales de marzo de 1911 fue colegio electoral por primera vez. Es decir, se uso como colegio electoral antes de ser inaugurado con alumnado.
A finales de marzo de 1911 se aprobaba el traslado del alumnado de varias escuelas municipales al nuevo edificio (las escuelas de la calle Estébanes, calle Pignatelli y Plaza de la Libertad).

Finalmente, el traslado se realizó a principios del mes de mayo. El 24 de ese mes se celebraron los primeros exámenes de párvulos. Se examinaron 21 niñas.

En esta noticia de 1913 podemos leer como era el grupo Escolar del Buen Pastor.

La primera directora de la parte graduada del centro fue Doña Manuela Juarrero, que venía de las escuelas de Santa Isabel y que antes había dirigido la escuela de la calle Estébanes. La parte de párvulos de la escuela de la calle Estébanes era dirigida por Doña Francisca Naval, conocida como «Doña Paca». Cuando la escuela cerró, sus alumnas se trasladaron al recientemente construido edificio de la calle Buen Pastor junto a sus directoras. Doña Manuela se ocupaba de las alumnas de 8 a 10 años. Doña Julia Paraíso era la profesora de las alumnas de 6 a 8 años, doña Vicenta Nogueras de 10 a 11 y doña Eulogia Lafuente (que daría su nombre a otro centro en los alrededores, actualmente CPEPA Gómez Lafuente) se encargaba de las alumnas de 11 años de edad en adelante. Según la prensa de la época, entre párvulos y escuela graduada había cerca de 1000 alumnos (600 en párvulos en la planta baja y cerca de 400 en la escuela de niñas del primer piso).




La directora de la parte graduada de la escuela, Manuela Juarrero (nacida en 1885), en unas memorias de final de curso conservadas en el Archivo Municipal de Zaragoza, criticaba la educación recibida por las niñas: «… mucho libro, muchas lecciones, mucho encaje, mucho bordado y ninguna aptitud para ser una mujer fuerte, ninguna iniciativa para resolver los problemas de la vida, ninguna traza para conjurar tempestades domésticas, ninguna varita de virtudes para convertir las pesetas en duros, ni don ninguno para mejorar la condición económica de la familia».
En 1919 se inauguraban las cantinas escolares (el comedor) del Grupo Escolar de Doña María Díaz Lizardi en su actual ubicación de la calle Buen Pastor. Curiosamente, en su etapa de Colegio Público no contaba con comedor escolar en el centro y las alumnas tenían que trasladarse a comer a un comedor de monjas cercano.


La noticia de la inauguración de la cantina se repetía cada año en la prensa. En 1926 daba servicio a un total de 30 párvulos, 12 niños y 18 niñas. Esta cantidad fue aumentando año a año.



En este recorte podemos hacernos una idea de como era la escuela en 1919: los párvulos, tras las quejas de los vecinos, no salían al recreo, sino que se quedaban en sus aulas. Además, así evitaban ser heridos por los objetos que caían desde los pisos adyacentes.

Aquí podemos ver la asistencia en 1920:

En 1924 fallece el portero de entonces, Enrique Malo.
En 1926, la escuela participó en una muestra de trabajos que expusieron para que toda Zaragoza pudiera examinarlos.

En 1926 y 27 fallecieron sucesivamente la directora de la parte graduada de la escuela, Manuela Juarrero y la de párvulos Francisca Naval. A la primera la sustituyó María Cruz Mayayo, sobrina de doña Ana Mayayo y a la segunda la sustituyó doña Raimunda Castellano, que venía de ser directora de la escuela de párvulos del Arrabal tras haber sido maestra en Quinto.
En este recorte de 1931 podemos ver cuanto cobraba una directora de párvulos y sus auxiliares:

La segunda directora de la parte graduada del «María Díaz» de la calle Buen Pastor, doña María Cruz Mayayo Aznárez, se jubiló en 1963 tras más de 50 años en la docencia.

El centro pasó a ser Escuela Nacional y, más adelante, Colegio Público María Díaz. Desde 1943 se suceden los informes que desaconsejan su uso escolar, debido a su deterioro. Aún así, y a base de pequeñas reparaciones y reformas (que se habían venido haciendo desde finales de los años 20), funciona como colegio público hasta bien entrados los años 80, los últimos años con muy poca matrícula (unos 15 alumnos por clase).

A finales del siglo XX y hasta los años 70 (con parones de por medio) funcionó en sus instalaciones una escuela de adultas (Escuela Municipal de Aprendizaje). Su primera directora fue Dionisia Nogueras Calvo y su auxiliar Pilar Urzola Marin.

En las instalaciones del centro no solamente se daban clases, sino que era donde se exponían los carteles candidatos a cartel de las fiestas del Pilar, se realizaba el sorteo de quintas, era colegio electoral, se efectuaban reclutamientos y llamamientos a soldados de reemplazo, se repartían ropas y juguetes a los desfavorecidos, se prestaba a las cofradías…

Incluso en 1918 fue candidato para albergar un hospital.

A lo largo de los años hay noticias en prensa de la participación del colegio en recitales, colonias urbanas…





Hasta 1963 no se instaló la calefacción.

También fue sede de distintas campañas de vacunación, como está de 1971.

En 1987 fue reconvertido mediante una reforma en Centro de Profesorado.
En esta reforma se renovaron los suelos, la instalación eléctrica y la calefacción del edificio, se remodelaron espacios (las clases de la planta baja dieron paso al salón, las viviendas de maestros y conserjes de la segunda planta se transformaron en aulas…)…
La distribución de los espacios del edificio durante su época de colegio público en los años 70 y 80 era muy distinta a la distribución actual. Era un colegio de una vía (una sola clase por curso), con alumnado desde preescolar y E.G.B. Al menos durante los años 70 contaba con coro escolar que realizaban actuaciones por la ciudad.
Había tres puertas de entrada (actualmente hay dos: el ventanal que hay entre ellas se construyó en la reforma y se puede observar que los ladrillos son diferentes a los del resto de la fachada).
La zona que actualmente es la conserjería, almacenes de material y los despachos del personal de administración era un aula en la que se atendía al alumnado con dificultades.

La conserjería se ubicaba en lo que ahora es el acceso al salón de actos, al que se accedía por unas escaleras que actualmente son una rampa. El salón de actos estaba dividido horizontalmente en dos aulas (1º y 2º de preescolar), conectadas entre sí. Al fondo había unos baños y a ambos lados, puertas de acceso a los patios de recreo (aunque las alumnas de preescolar pasaban el tiempo de recreo en su clase, debido al reducido tamaño de los patios).
En patio que da a la iglesia de San Cayetano había (y hay) una puerta que conecta con la iglesia. Las alumnas tenían prohibido acercarse a ella. Al fondo del patio hay un hueco que usaban de escondite. En ambos patios se conservan las fuentes originales de la fundición Averly y en el de la derecha, además, la higuera.
Las escaleras conservan el forjado y la barandilla originales. También los radiadores son los originales del colegio, así como los armarios de madera que se encuentran en algunos pasillos.
En el primer piso se encontraban también las clases de 1º y 2º de E.GB. (ahora son despachos de asesorías de formación y un almacén y taller).
Subiendo las escaleras encontrábamos el despacho de la directora y las clases de 3º, 4º, 5º y 6º en la fachada que da al la calle Buen Pastor y al Mercado Central. En la clase en la que ahora se encuentra la Sala de recursos había una gran imagen religiosa. Las clases estaban conectadas entre si. Los baños actuales coinciden en ubicación con los del colegio. Junto a los actuales baños de profesores había un añadido de madera que conectaba con la iglesia.
En el acceso a lo que ahora es el aula 109 había un descansillo donde permanecían las alumnas castigadas. El resto de esa zona era la clase de 7º, que al fondo tenía unos baños a un lado, un almacén donde se guardaban los exámenes y un añadido o balcón que también conectaba con la iglesia (este añadido se conserva, pero ya no conecta con la iglesia).
Las alumnas no podían subir a la segunda planta, donde estaba la vivienda del conserje. Las antiguas viviendas de las maestras estaban deshabitadas excepto una en la que en los últimos años vivía un alumno del centro con su familia.

