Historia de un alemán. Memorias. 1914-1933, de Sebastian Haffner

Tras la sensación que causó la publicación en 2000 de las memorias de juventud del periodista alemán Sebastian Haffner se esconde la desazón de una persona sensible a los vaivenes políticos de su país y de su tiempo. De su lectura de este libro como trabajo de curso de los alumnos de 1º de bachillerato Fernando Bentué elabora este breve artículo que nos hace comprender los sobresaltos de la Alemania de la República de Weimar y la inquietud de unas gentes progresivamente absorbidas por el avance implacable del nazismo.

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Comentario de HISTORIA DE UN ALEMÁN

Seguramente, más de una vez nos hayamos hecho la pregunta de por qué un país como Alemania, considerada tradicionalmente como una gran fuente de cultura, cuna de grandes músicos, filósofos, ingenieros y pensadores, pudo llegar a un extremo tan radical como lo fue el régimen nazi. A esta pregunta pretende Sebastian Haffner encontrarle la respuesta.

Sebastian Haffner, persona que hasta poco antes de su muerte apenas era conocido, hoy en día, es considerado uno de los escritores más significativos sobre historia alemana del siglo XIX y XX. De nombre verdadero Raimund Pretzel, nació en Berlín el 27 de diciembre de 1907, en el seno de una familia protestante. En la capital alemana cursó los estudios de Derecho. En 1938, creyéndose una víctima aria del régimen nazi, emigró a Inglaterra junto con su novia judía, donde comenzó a trabajar como periodista para The Observer. Una vez en el exilio, adoptó el seudónimo de “Sebastian Haffner” para evitar posibles represalias contra su familia en Alemania por su actividad como disidente político en el extranjero. El nombre de “Haffner” lo tomó de la sinfonía con el  mismo nombre del compositor austriaco Wolfgang Amadeus Mozart. En 1954, tras la II Guerra Mundial, regresó a Alemania, y colaboró como columnista en los periódicos más prestigiosos alemanes, actividad que desarrolló hasta su muerte, el 2 de enero de 1999. Entre sus obras destacan: Historia de un alemán, (aunque fue publicada en el 2000 fue escrita en 1939, obra póstuma); Alemania: Jekyll y Hyde (1940); Los siete pecados capitales (1964); Winston Churchill, biografía (1967); Anotaciones sobre Hitler (1978); y De Bismarck a Hitler (1987).

En la obra de Haffner, Historia de un alemán, el lector puede distinguir claramente tres partes o formas que tiene el autor de narrar los hechos e ideas que se fueron sucediendo entre 1914 y 1933. En cada una de las partes, se puede observar cómo cambia el narrador.  Este se va adaptando a las ideas que se quieren mostrar, diferenciando la experiencia personal del autor, la crónica de los sucesos históricos más relevantes y la opinión que este tuvo en cada momento, lo que permite ver cómo se transforman sus ideas y evoluciona el pensamiento alemán del momento.

La primera parte la podemos denominar como memoria, ya que relata, utilizando la primera persona, cómo los diferentes hechos históricos han ido afectando a la vida cotidiana y a la opinión política y social, tanto la suya como la de su familia, amigos y de la sociedad alemana en general. Esta última idea es la principal de la obra. Haffner, mediante el transcurso histórico pretende explicar, y en ocasiones justificar, el comportamiento del pueblo alemán, y cómo y por qué se consolidó el movimiento nazi en Alemania. Esta serie de acontecimientos se inicia en 1914, con el comienzo de la Gran Guerra y el transcurso de esta, pasando por la revolución de 1918, período de gran inestabilidad política, con numerosos golpes de estado en las regiones alemanas, como por ejemplo el putsch de Kapp de 1920, la república renana, el régimen comunista de Sajonia, y muchos otros más. Todos estos levantamientos tan solo duraron unos días, hasta que el gobierno de la República de Weimar los disolvió por la fuerza. También habla del período de paz de 1924-1929, y finalmente, termina con la toma de poder en 1933 del NSDAP (Partido Obrero Nacionalsocialista Alemán), y lo que supuso para todo el país.

La segunda parte constituiría una crónica más o menos objetiva, desde el punto de vista imparcial del autor, de los sucesos más importantes y relevantes que tuvieron lugar en Alemania, en particular, y en Europa. De esta manera, podríamos decir que estos fragmentos del libro serían la parte teórica, que nos aporta la información necesaria para seguir determinados puntos de relato, que posiblemente al lector se le pueden escapar por el desconocimiento lógico de estos, debido a que se trata de puntos muy concretos, pero, sin embargo, de gran interés. Aquí se englobarían descripciones de personajes relevantes en la historia alemana, de partidos políticos, de los distintos grupos sociales, episodios políticos y el día a día en las calles berlinesas.

La tercera y última división de la obra sería la crítica del autor hacia las diferentes reacciones de las personas de su alrededor, plasmado sobre todo en su grupo de amigos. También analiza su propia actitud ante la realidad y las reacciones que tuvo en cada circunstancia, al igual que la de miles de alemanes en su misma situación. Pero, donde más se acentúa la crítica es contra Hitler, el partido nazi entero, incluida la cruz gamada,  así como las medidas que tomaron y la práctica de estas. En su discurso es continua la referencia a la intromisión del partido en su vida privada. Cómo poco a poco esta fue desapareciendo sin darse cuenta, en algunos casos. Y cómo los nacionalsocialistas utilizaron la “camaradería” como arma para doblegar a una nación entera. Incluso a aquellas personas contrarias al partido, como en el caso de Haffner y de tantos otros.

Historia de un alemán es una obra de carácter didáctico que pretende mostrar y explicar, desde el punto de vista de los ciudadanos de a pie, el período de entreguerras en Alemania. Este tipo de narración es muy útil para entender mucho mejor la historia de este momento determinado, ya que no cuentan hechos y fechas sin ninguna relación aparente con la realidad, sino que muestra cómo de verdad todos esos acontecimientos tanto políticos, económicos y sociales afectaron a la población, que no deja de ser la gran protagonista anónima de la historia.

Fernando Bentué Martínez